domingo, 16 de marzo de 2014

Teresa de Cofrentes - Rambla Argongeña

Fecha: 16/3/14
Tipo de ruta: Circular
Lugar de inicio: Teresa de Cofrentes, Valle de Ayora-Cofrentes, Valencia
Hora de inicio: 7 h 45 min
Duración: 4 h 9 min
Distancia: 12.55 Km
Dificultad: Media
Altura mínima: 527 m
Altura máxima: 804 m
Indice IBP: 75
Calificación (1-10): 8
Recorrido: Área recreativa Nacimiento de los Albares – Las Quebradas – Corrales de Amalia – Casa del Olivar – Rambla Argongueña – Fuente del Nacimiento de los Albares – Fuente de Teresa – Área recreativa Nacimiento de los Albares.


Como llegar:
Saldremos de Algemesí por la CV-42 con dirección a Alzira, para desde allí dirigirnos hacia Benimuslem por la CV-550 y desde allí con dirección a Alberique conectaremos con a la A-7, Autovía del Mediterráneo con dirección a Albacete. Pasaremos el desvío de la CV-40, pero nosotros continuaremos por la A-35, Autovía de Almansa-Xativa, hacia Montesa, población que dejaremos a nuestra derecha, también dejaremos atrás Vallada, esta vez a nuestra izquierda, y poco después Moixent. Continuaremos por la A-35 y entraremos en la provincia de Albacete. Ahora tomaremos la salida con dirección a Almansa por la A-31, al llegar a Almansa dejaremos la A-31 por la salida 148 por la N-330 con dirección a Ayora. Dejaremos atrás Ayora para llegar enseguida a Teresa de Cofrentes, y justo antes de entrar en la población, nos deviamos por nuestra derecha por la Calle Extramuros, en la rotonda continuamos por nuestra derecha por la calle Extramuros rebasamos unas casas adosadas, color crema, y enseguida seguimos por una carretera con una señal azul que dice “PENVA EL ROMANAL”. Poco después de cruzar el puente sobre la rambla seguimos a la izquierda en la bifurcación que encontraremos una indicación con dirección R. Nacimiento. Justo donde se levanta el hito del kilómetro 1, hay otra bifurcación, seguimos por la derecha, por el Camino del Nacimiento indicado en una vieja señal de madera, siempre por asfaltado, y sin más desvíos llegamos al paraje de El Nacimiento de los Albares, zona recreativa con fuente, mesas y bancos, donde aparcaremos nuestro coche.

Descripción de la ruta:
La Rambla Argongeña, situada en Teresa de Cofrentes, es el nombre de un afluente del río Cantabán, que , a su vez, es afluente del Júcar. Durante esta ruta tenemos la ocasión de recorrer la rambla por su parte superior, en un primer tramo, y en nuestro regreso, por dentro de ella. No encontraremos durante nuestro recorrido ningún tipo de señalización. Así pues es preciso recurrir al uso del GPS o descripciones del mismo en diferentes blogs de senderismo o en la escrita por Esteban Cuéllar en su libro: “Caminando por la Comunidad Valenciana Volumen 4 –Ramblas, barrancos y cañones".
Comenzamos nuestra ruta en el Nacimiento de los Albares, donde nace esta fuente que abastece el caudal de la rambla, además del agua que recoge de las correspondientes lluvias. El lugar es una zona recreativa, con mesas y bancos. Comenzamos a caminar por la carretera asfaltada por la que hemos venido unos 300 metros hasta que a mano derecha encontramos un camino de tierra que empieza a ascender y en el que encontramos una señal de madera, algo desgastada, con la indicación "QUEBRAS", este es el camino que debemos seguir. Ascendemos por este camino con piedra suelta que nos hace ir ascendiendo pero con suavidad. Éste es el único tramo de subida con cierta pendiente que haremos a lo largo del recorrido. Vamos tomando altura y, si nos detenemos, ya vemos estupendas panorámicas del valle. En un punto del ascenso, vemos una enorme y espectacular fractura en el suelo que cruza el terreno, forma parte de las Quebradas que son un conjunto de fracturas abiertas en conglomerados terciarios, dispuestas en general en sentido N-S, compuesto por dos tramos unidos entre sí. Presentan una anchura entre 5 y 10 metros y una profundidad desigual, con puntos en donde supera los 30 metros. Seguimos ascendiendo hasta que llegamos al cruce con una pista, en donde continuaremos por nuestra derecha. La pista comienza a llanear y ascender durante unos kilómetros, durante este trayecto podremos contemplar la espectacular panorámica que se puede disfrutar desde aquí, del Valle de Cofrentes. Desde esta altura contemplamos, de norte a sur, Jalance, Jarafuel, Teresa de Cofrentes, Zarra y Ayora. Seguimos caminando por la pista un par de kilómetros aproximadamente, llegamos como al final de esta pista, en donde encontraremos una senda que sale a la derecha por la que continuaremos. Comenzamos a descender por esta senda y enseguida pasaremos junto a un corral en ruinas, son los Corrales de Amalia. 
Corrales de Amalia
La senda va descendiendo poco a poco. Continuamos caminando por esta senda que nos lleva hasta la Casa del Olivar, antigua casa de labranza en medio de campos abandonados. La Casa del Olivar, se encuentran en un estado de semi ruinas. Se puede observar dos espacios, en el primero veremos, a la derecha, una escalera de acceso al piso superior, a la izquierda un horno moruno. La otra estancia se encuentra vacía y únicamente recibe luz a través de un ventanuco. La casa de labranza se encuentra asentada justo al borde de la rambla. La rodearemos dejandola a nuestra izquierda y hemos de seguir a la izquierda por esta senda que nos llevará en un primer momento por la parte superior de la misma, y luego descender hasta el mismo cauce. Una vez dentro del cauce de la rambla comienza nuestro camino de regreso que iniciamos caminando por el mismo cauce de la rambla. Las vista desde aquí son impresionantes, frente a nosotros y cuando volvemos la cabeza.
Inevitable detenerse y contemplar esta belleza natural esculpida por el agua durante siglos. En algún tramo de la rambla observamos pozas de agua cristalina. Cada rincón merece una parada para extasiarse y disfrutar de este maravilloso entorno. En algún tramo, a nuestra derecha, tenemos también altas paredes de caliza con abrigos y oquedades. Muchos tramos nos recuerdan el cañón del Júcar. Las paredes de nuestra derecha también alcanzan una considerable altura. La vista aérea de la rambla nos ofrece bellos rincones.
Llegaremos a un punto en donde encontraremos un pequeña bajada de agua, por la que podremos descender con cuidado y cruzar la poza que forma en su parte baja, o bien unos metros antes ascender unos metros por nuestra izquierda por una senda que rodea la caida de agua para continuar de nuevo por dentro del cauce. 
Caida de agua
Tras un par de kilómetros, caminando por el cauce de la rambla comenzaremos a ver algunas pozas un poco mas grandes por las no podemos cruzar ni no vamos preparados a nuestra derecha veremos una senda que continua paralela a la rambla por la parte alta de la misma y por la que seguiremos nosotros. Por esta senda llegamos a descender de nuevo al cauce de la rambla, continuando el descenso por nuestra derecha. Llegaremos a un punto en el que el lecho de la rambla está cubierto de juncos y vegetación y enfrente no vemos la senda que hemos de seguir. Aquí nos hemos de guiar de nuestro sentido de la orientación o bien por nuestro GPS, y cruzar en un par de ocasiones la rambla para, encontrar el sendero que habremos de seguir.
A partir de aquí y hasta el final seguiremos por el cauce de la rambla, cruzando en varias ocasiones el cauce de la rambla y contemplando ahora desde abajo, las impresionantes paredes de este espectacular cañón. Vamos a encontrarnos con varias pozas a lo largo del recorrido que intentaremos sortear bien por encima de piedras, o bien por los laterales de las mismas.
Pasamos junto a lo que parece una pequeña presa con un aliviadero de una tubería que al parecer canaliza agua de esta rambla. En algunos tramos el cauce se ensancha y caminamos sobre el lecho tapizado de cantos rodados de distintos tamaños. La rambla traza cerrados meandros de altas paredes similares a los de las hoces del Cabriel. En algún tramo recorremos senda entre pinos crecidos en el cauce en zonas donde hay acumulación de arena.
Llegaremos a un punto que la rambla se cierra con enormes bloque de piedra que parece que no nos van a dejar continuar. Grandes bloques de piedra nos cortan el paso. Aquí debemos descender entre grandes rocas e intentar buscar el paso que nos resulte más fácil. En general, arrimado a la pared de la izquierda es más fácil de sortear esta muralla natural. Estas grandes rocas, caídas desde las altas paredes, descansan formando posiciones caprichosas en el punto en el cual cayeron. Salvado este paso de grandes rocas, el cauce se vuelve a ensanchar y caminaremos ahora sobre él durante unos centenares de metros.
De nuevo aparecen ante nosotros grandes bloques de piedra ocupando la totalidad del ancho de la rambla, por donde es difícil complicado y lento el descenso entre estas grandes rocas, pero aquí nos hemos de fijar a nuestra izquierda, donde pegado casi a las pared de la rambla, sale una senda por la que transcurre una vieja tubería que conducía el agua y que ahora está en desuso, es una senda fácil y agradable de transitar por ella. Antes habremos visto tramos de la misma mientras caminábamos por el cauce de la rambla. Ahora esta senda nos va a permitir hacer el último kilómetro de una forma mucho más rápida y cómoda que si la hiciéramos por el centro de la rambla, ya que en este caso habríamos de sortear grandes bloques de piedra hasta llegar al final. En muy poco tiempo, divisamos el área recreativa del Nacimiento, donde habíamos dejado el coche. 
Fuente del Nacimiento
Llegamos al cruce con una pista continuamos por nuestra derecha y en unos metros estamos de nuevo en el cauce de la rambla, en la misma rambla y a nuestra derecha nos detenemos a refrescarnos en la Fuente del Nacimiento de los Albares que alimenta el cauce de La Argongeña. Llegamos al área recreativa y descendemos por el camino asfaltado a la rambla donde encontraremos a nuestra izquierda la Fuente de Teresa. Ascendemos de nuevo al área recreativa junto a la hemos dejado nuestro vehículo dando así por finalizada nuestra ruta de hoy.
Gracias por la ayuda en la descripción de la ruta a caminandohacialasalturas.blogspot.com.es
Hasta pronto.


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